7 ene 2008

SATISFASHION INTERVIU: CABALGATA DE REYES















































Cientos de miles de niños de toda España viven la noche más mágica y emocionante del año después de dar la bienvenida a Melchor, Gaspar y Baltasar, los Reyes Magos que, procedentes de Oriente, desfilaron en sus carrozas por la mayoría de ciudades españolas antes de repartir sus sacas de regalos.

En Tarragona, el desfile se realizo por la Rambla Nova, donde varias carrozas de niños vestidos con motivos reales, repartían caramelos al multitudinario publico, pudimos ver carrozas fantásticas de elefantes, camellos, y con motivos romanos, una gran fiesta donde los niños y los Reyes Magos fueron los principales protagonistas.


En Madrid, cientos de miles de personas salieron al Paseo de la Castellana para ver de cerca a los soberanos que viajaron sobre la constelación de Pegaso (Melchor), la formación del Pez Austral de la constelación de Piscis (Gaspar) y la de Capricornio (Baltasar).


Los Reyes Magos surcaron el mar Mediterráneo a bordo del pailebote Santa Eulalia antes de arribar a Barcelona y ser recibidos por un séquito de más de varios millares en la ciudad condal.


Una nevada de confeti blanco y de colores acompañada de fuegos artificiales iluminó el cielo de Salamanca al paso de los tres tronos reales y en Zamora, 5.000 peluches y pelotas de goma, además de una tonelada de caramelos.


En Palencia donde una comitiva de 300 figurantes desfilaron por la ciudad.


En la Comunidad Valenciana escogieron un catamarán trasladó a sus majestades a Valencia donde desfilaron junto a 45 carrozas, mientras que 250.000 personas les dieron la bienvenida en Alicante donde aterrizó su "helicóptero real"



A Toledo llegaron en globo y prefirieron deslizarse sobre la nieve en esquís en Zaragoza, donde fueron recibidos por la Escuela de Esquí de Candanchú en la cima del Tobazo.


En ningún lugar de los muchos del territorio español que los monarcas de Oriente visitaron hubo tiempo ni sitio para el aburrimiento, todo lo contrario, las calles se llenaron de nervios, alegría, espectáculo y gritos de los niños ante su presencia.







AHORA A ESPERAR HASTA EL PROXIMO AÑO PARA VER A SUS MAJESTADES.